jueves, 12 de abril de 2012

El hombre anímico


El hombre anímico

Lectura Bíblica

1 Corintios 2:14 Pero el hombre anímico no acepta las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son necedad, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

1 Corintios 15:45-46 Así también está escrito: “Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente”; el postrer Adán, Espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo anímico; luego lo espiritual.

El hombre anímico

Un hombre anímico es un hombre natural, uno que vive por su alma, y no por su espíritu. Tal hombre no recibe las cosas del Espíritu de Dios, sino que las rechaza. Los judíos religiosos, los cuales exigían señales, y los griegos filosóficos, quienes buscaban sabiduría (1:22), eran tales hombres, para quienes las cosas del Espíritu de Dios eran necedad (1:23).

Las cosas que son del Espíritu de Dios, las cuales se mencionan en el versículo 14, se refieren a las profundidades de Dios respecto a Cristo como nuestra porción. Un hombre anímico en su constitución interior no tiene la capacidad de percibir lo espiritual, y por ende, no puede conocer las cosas espirituales. Estas las disciernen, las examinan y las investigan espiritualmente las personas espirituales usando medios espirituales.

Según el contexto de 1 Corintios, un hombre anímico es uno que vive según la cultura griega. En principio, los que viven según su cultura son anímicos. Si un creyente chino vive según la ética china, el tal es anímico. Asimismo, si un hermano estadounidense vive según la moderna cultura de los Estados Unidos, el tal también es un hombre anímico. En conclusión, un hombre anímico es una persona que vive en su cultura.tomado de lsm.org

sábado, 10 de marzo de 2012

LOS DE CORAZON PURO

LOS DE CORAZON PURO

En 2 Corintios 3:16 dice: “Pero cuando su corazón se vuelve al Señor, el velo es quitado”. El velo concierne al corazón. Aquel que desea ir en pos del Señor y servirle, debe rendirle completamente su corazón. Lamentablemente, hay un problema: una vez que la persona se entrega, trae con ella no sólo su corazón, sino también su propia manera de hacer las cosas. Es imprescindible ver que Dios sólo desea nuestro corazón; todo lo demás tiene que ser desarraigado y quebrantado por El. Todo punto de vista y todo método que tengamos deberán ser quebrantados por Dios, ya que El quiere únicamente nuestro corazón. Desde el principio, Dios ha obrado con un único propósito, esto es, con el propósito de forjarse en nosotros. Por eso, El tiene que ganar nuestro corazón a fin de poder forjarse en nosotros.

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA VIDA QUE DIOS ORDENO PARA EL CRISTIANO

NUESTRA EXPERIENCIA
Lectura bíblica: Ro. 7:21; 3:23
LA VIDA QUE DIOS ORDENO PARA EL CRISTIANO
La Biblia nos muestra que Dios designó para cada cristiano una vida de pleno gozo. Esta vida tiene completa paz y no tiene barreras en su comunión con Dios, y en ninguna forma se opone a la voluntad de Dios. La vida que Dios preparó para el cristiano no tiene sed de las cosas del mundo; se aparta del pecado y tiene victoria sobre él. Es una vida santa, victoriosa y llena de poder; conoce la voluntad de Dios y tiene una comunión continua con El. Esta es la vida que Dios designó para el cristiano en las Escrituras.
Dios dispuso una vida que está escondida con Cristo en Dios. ¿Qué puede afectar esta vida? ¿Qué la puede sacudir? Así como Cristo es inconmovible, nosotros somos inconmovibles. Así como El está por encima de todas las cosas, también nosotros lo estamos. Nuestra posición delante de Dios es la misma que Cristo tiene delante de El. Nunca debemos pensar que estamos destinados a la debilidad o al fracaso. No hay cabida para tal idea según la Biblia. Colosenses 3:4 dice: “Cristo, nuestra vida”. Cristo está muy por encima de todo. Nada puede tocarlo. ¡Aleluya! Esta es la vida de Cristo.
La vida que Dios dispuso para el cristiano es una vida llena de paz y gozo; es una vida activa llena de vitalidad y de la voluntad de Dios. Pero, ¿qué clase de vida llevamos? Si no estamos viviendo la vida que Dios dispuso, necesitamos vencer y abrirnos paso en este asunto. Por consiguiente, necesitamos examinar nuestra experiencia hoy. Este no es un tema fácil de tratar. Algunas de nuestras experiencias pueden ser bastante lamentables. Pero cuando nos humillemos, veremos lo que nos hace falta y sólo entonces Dios nos concederá Su gracia.
OCHO TIPOS DE FRACASO EN EL CRISTIANO
¿Qué clase de vida llevamos? Una vida atada a la ley del pecado. “Porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo” (Ro. 7:18). Nuestra vida es una vida de fracasos, pues está atada al pecado. Dios nos dio una vida muy elevada, pero nosotros llevamos una vida de fracasos. Según nuestra experiencia y según las Escrituras, un cristiano experimenta ocho tipos de fracasos, que son en realidad, ocho tipos de pecados.
Pecados espirituales
El orgullo, la envidia y la incredulidad son pecados espirituales. Señalar los errores de los demás es un pecado espiritual; dudar de Dios y no consagrarnos a El también son pecados espirituales. Algunas personas tienen victoria sobre asuntos espirituales, pero son más los que experimentan derrota en esta área.
Anteriormente me dominaba mi orgullo. Cualquier clase de orgullo es un pecado espiritual. Todo orgullo que le impida a uno avanzar es un pecado espiritual. Una persona orgullosa no puede soportar que otros sean mejores que ella. No puede resistir ver que otros tengan más éxito en asuntos mundanos, ni que otros estén más avanzados en asuntos espirituales. Si esto sucede, hará todo lo posible para encontrar los errores del otro y avergonzarlo. La envidia es un pecado tanto en nuestra vida espiritual como en la obra del Señor.
Algunos tienen un corazón malo e incrédulo. Si se les pregunta si creen o no, dirán que no hay palabra ni frase de la Biblia que ellos no crean. Pero si se les pregunta si confían en las promesas de Dios, reconocerán que no pueden. Tan pronto sufren una pequeña prueba, se asustan desmedidamente. Les es imposible confiar en la palabra de Dios. En una ocasión la esposa de Martín Lutero se vistió de luto y le dijo que la angustia en la que él se encontraba era como si su Dios hubiese muerto.
Muchas personas no tienen una vida ni una comunión apropiadas delante de Dios. Viven de una manera descuidada día tras día. Pasan sus días sin orar ni leer la Biblia, sin ver el rostro de Dios y sin tener comunión con El. Hasta les horroriza pensar que deben tener comunión con el Señor. Esta es una vida sin Dios. Debemos ver que hemos pecado, hemos fallado y no hemos llevado una vida espiritual. Muchos nunca hemos sido diligentes en aprender las debidas lecciones de negar el yo. Muchos de nosotros nunca hemos aprendido las lecciones de poner nuestro ego a un lado.
En cierta ocasión había dos hermanos que no tenían buenas relaciones entre ellos debido a una insignificancia. Antes comían juntos y se servían del mismo plato. Uno de ellos siempre escogía para sí la mejor carne del plato. Cuando el otro lo notó, no dijo nada por varios días, pero a las dos semanas no pudo aguantar más y se apartó de su hermano. La clase de persona que usted es se manifiesta en las cosas pequeñas que hace. Me agrada mucho leer la biografía del señor Hudson Taylor. Cuando él viajaba predicando, casi siempre escogía el peor cuarto y la peor cama. Aunque esto es algo pequeño, la manera en que uno maneja estos asuntos manifiesta si uno vive o no en la presencia de Dios.

domingo, 21 de agosto de 2011

=El Buen Depósito=: Himno 247. EXPERIENCIA DE CRISTO como la buena tie...

=El Buen Depósito=: Himno 247. EXPERIENCIA DE CRISTO como la buena tie...: Tomado de " Apuntes de un cristiano " Artículo siguiente: Avanzar hacia la madurez Artículo anterior: La espada del Espíritu, EL CUAL es ...

sábado, 13 de agosto de 2011

Nacidos de Dios para ser Sus hijos


Nacidos de Dios para ser Sus hijos

La primera característica de los Dios-hombres es que son nacidos de Dios para ser Sus muchos hijos (Jn. 1:12-13; He. 2:10). Originalmente, fuimos creados sencillamente como hombres. Después de ser creados, vinimos a ser pecadores caídos. No éramos hijos de Dios. Pero, alabemos al Señor, porque según Su economía eterna, cuatro mil años después de crear a Adán, Dios salió de la eternidad y entró en el tiempo, y se hizo hombre. Este hombre es Jesucristo. En los últimos dos mil años de la historia humana, Jesucristo como Dios-hombre ha afectado al mundo entero. Hoy sigue haciéndolo, pero no lo hace por Sí mismo, sino por los miles y los millones de Dios-hombres, quienes son la producción en serie de El, el prototipo.

Aunque somos de diferentes razas y nacionalidades, por la misericordia de Dios todos hemos llegado a ser iguales: todos somos Dios-hombres. Un Dios-hombre es alguien que nació de Dios. En el cristianismo tienen la teología que afirma que nosotros los creyentes llegamos a ser hijos de Dios no por nacimiento sino por adopción. Según esta teología, no nacimos de Dios, sino que fuimos adoptados por El. Pero, según las Escrituras, nosotros los creyentes de Cristo nacimos de Dios para ser Sus hijos. Como hijos de Dios, sin duda somos Dios-hombres. Somos iguales a Aquel de quien nacimos. Sería imposible nacer de Dios y no ser Sus hijos. Puesto que somos los hijos de Dios, somos Dios-hombres.Extraido de LSM

miércoles, 27 de octubre de 2010

Catalogo de literatura 2010-2011, AV


ADQUIERE EL CATALOGO DE LITERATURA 2010-2011 ARVORE DA VIDA

jueves, 8 de julio de 2010

LEEMOS LA BIBLIA


LEEMOS LA BIBLIA
PARA TOCAR LA VIDA QUE CONTIENE

La Biblia es un libro extraordinario. Las ideas y los temas que recalca están, por lo general, fuera de nuestro alcance y además son contrarios a nuestros conceptos. Por lo tanto, cuando leemos la Biblia, debemos hacerlo despojándonos de nuestros conceptos. Debemos decirle al Señor desde lo profundo de nuestro ser: “Señor, líbrame de mis conceptos; quita mis velos para poder ver la luz pura contenida en Tu Palabra y para tocar el sentir puro que Tú tienes”.

Muchos hemos leído el Nuevo Testamento varias veces. Creo que al hacerlo nos hemos percatado de muchas enseñanzas bíblicas, pero si las examinamos detenidamente, descubriremos que la mayoría son conceptos que nosotros ya teníamos y eran parte de nuestra mentalidad. Podríamos decir que al leer la Biblia no adquirimos conceptos nuevos, salvo los que ya se encontraban en nuestra mente.

¿Por qué leemos la Biblia como si fuera un libro de ética o de moral? Porque nuestros conceptos giran en torno a lo ético y lo moral. ¿Por qué cuando leemos la Biblia, lo único que vemos es que debemos servir al Señor, laborar para El y tener celo por Sus asuntos o hacer obras para El? Esto se debe a que dichas nociones residen en nuestra mente.

Quisiera decir que si bien todos estos conceptos éticos y morales son válidos y constan en la Biblia, como por ejemplo, servir al Señor y trabajar para El, son en realidad el resultado de la vida que la Biblia contiene. Lo podemos comparar con un ramo de flores, el cual tiene cierta apariencia, forma y color; sin embargo, estas características externas son la manifestación de la vida que contienen las flores. Cada especie de vida tiene su propia esencia, fuerza y forma. Si uno permite que cierta vida se desarrolle, ésta manifestará su forma externa y su apariencia. Por consiguiente, la apariencia que se ve por fuera es la expresión de la vida que lleva por dentro.

Hoy en día cuando leemos la Biblia, es muy fácil ver la apariencia y la forma externa, pero no es fácil tocar la vida que está en lo interior. Esta es la dificultad fundamental que tenemos al leer las Escrituras. ¿Cómo podemos ver la vida que la Biblia contiene? En palabras sencillas: podemos hacerlo comiendo.extraido de lsm