sábado, 21 de marzo de 2009

EL COMIENZO DEL MINISTERIO II


Teniendo en mente cómo actuó el Señor después de que Juan el Bautista fue encarcelado, debemos aprender a no intentar ser sobrenaturalmente espirituales. Jesús no era espiritual de ese modo. También debemos aprender a no actuar conforme a la historia ni conforme al entendimiento humano, según los cuales el rey de los judíos debía haber estado en Jerusalén sentado en el trono. Sin embargo, Jesús no actuó en conformidad con la dirección espiritual, ni según la historia ni el concepto natural. Por el contrario, El actuó en conformidad con lo indicado por el ambiente que correspondía a la economía de Dios. Al actuar así, espontáneamente cumplió la profecía de Isaías 9:1 y 2. Aunque el Señor aparentemente actuó conforme al medio ambiente en vez de seguir al Espíritu, lo que hizo cumplió la profecía de las Escrituras.

Al obrar con el Señor debemos evitar dos extremos. El primer extremo es el sobrenatural. Algunos afirman que no hay necesidad de considerar el medio ambiente porque tienen al Espíritu. El otro extremo presta demasiado atención a la historia y a la inclinación y entendimiento naturales. Pero en Mateo 4 el nuevo Rey no procedió conforme a la llamada dirección espiritual ni conforme a la historia ni a la inclinación natural. Más bien, El actuó junto con la economía de Dios conforme a lo indicado por el ambiente. Fue a Galilea, a la región de Zabulón y Neftalí, para brillar como una gran luz sobre los asentados en tinieblas y en región y sombra de muerte (4:15-16).

Nada sucedió a Juan el Bautista ni al Señor Jesús por casualidad. Cuando Juan comenzó a ministrar a la edad de treinta, lo hizo con denuedo. Muy poco después fue encarcelado. Tal vez le es difícil a usted creer que Juan el Bautista fuese encarcelado. Parece que no había razón. De nuevo, su encarcelamiento fue resultado del ambiente. Juan fue encarcelado por el rey Herodes y no por los líderes judíos. Sin embargo, tanto el poder religioso como el poder político, o sea la religión judía y el gobierno romano colaboraron, lo cual resultó en el cumplimiento del propósito de Dios. Juan el Bautista fue encarcelado durante este tiempo bajo la soberanía de Dios conforme a Su economía. Para todo ministerio de recomendación llega el momento en el cual debe cesar. Si Juan el Bautista no hubiera sido encarcelado, le habría sido difícil cesar de ministrar. Juan era el que recomendaba; por eso, su ministerio no debía haber continuado. En el capítulo tres del Evangelio de Juan vemos que los discípulos de Juan el Bautista competían con el ministerio del nuevo Rey (v. 26). El ministerio del que recomendaba competía con el del Rey. Por lo tanto, el ministerio del que recomendaba tenía que ser detenido; la mejor manera de detenerlo fue encarcelar a Juan y aun permitir que fuese decapitado.

Tal vez usted diga que Dios no podía ser tan cruel como para permitir esto. Pero a veces Dios permite cosas como ésta. Sin lugar a dudas, Dios lo levanta a usted, lo prepara, lo constituye, lo capacita y lo usa mucho. Pero después de usarlo, es posible que El diga: “Vete a la cárcel y espera allí tu ejecución”. ¿Puede usted aceptarlo? Quizás usted diga: “Esto es completamente injusto. Dios no debe permitirlo!” Pero anteriormente Dios lo ha permitido muchas veces, y creo que volverá a hacerlo. Si El permite que esto le suceda a usted, usted simplemente debe decir: “Amén”. No envíe a algunos de sus discípulos para hacer frente a Cristo preguntando: “¿Eres Tú el Cristo, el Señor todopoderoso a quien sirvo? Si éste es el caso, ¿por qué no haces algo para rescatarme de la cárcel?” El Rey diría: “No voy a salvarte de esto. Debes morir. Debes llegar a tu fin. Que el nuevo Rey esté en el trono”. Juan el Bautista y su ministerio llegaron a su fin por la llegada del nuevo Rey. Cuando el nuevo Rey está presente, nadie ni nada debe competir con El.

EL COMIENZO DEL MINISTERIO I


 Después de que Juan el Bautista

fue encarceladoMateo 4:12 dice: “Cuando Jesús oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea”. Aunque Juan el Bautista ministraba en el desierto, y no en el templo santo de la ciudad santa, estaba en Judea, no muy lejos de las cosas “santas”. Puesto que el pueblo había rechazado a Juan, el Señor Jesús se retiró a Galilea para comenzar Su ministerio, muy lejos del templo santo y de la ciudad santa. Esto ocurrió bajo la soberanía de Dios para que se cumpliera la profecía de Isaías 9:1 y 2.

Conforme al concepto humano, Jesús debería haber empezado a ministrar desde el templo santo en la ciudad santa, Jerusalén. Pero le llegaron las noticias de que Su precursor, Juan el Bautista, había sido encarcelado. Esto le sirvió como indicio al nuevo Rey de que Jerusalén se había convertido en un lugar de rechazo; por lo tanto, no podía empezar Su ministerio real allí.

Dios, en Su economía, tenía la intención de que hubiese un cambio completo, de la vieja economía a la nueva. La vieja economía había resultado en una religión, un templo, una ciudad y un sistema de adoración externa. Todo lo que estaba en la vieja economía fue sistematizado de manera externa. En Su nueva economía, Dios lo renunció todo y empezó de nuevo. Bajo Su soberanía el ambiente correspondió a este cambio en Su economía. El Señor Jesús sabía que no podía comenzar a ministrar en Jerusalén, debido a que ésta rechazó a aquel que había recomendado al nuevo Rey, pues no le darían la bienvenida en Jerusalén.

Aunque el nuevo Rey era el Hijo de Dios y había sido ungido con el Espíritu de Dios, no se menciona en este pasaje que oró con respecto a dónde debería ir a ministrar. Tampoco leemos que El tuvo un sentir profundo en su ser, el cual le conducía al norte, lejos de Jerusalén. Al contrario, el Señor examinó el ambiente y de él recibió un indicio claro de la dirección en que debía ir. No debemos creer que podemos ser tan espirituales que no necesitamos prestar atención a lo que nuestro ambiente nos indica. Incluso el Rey del reino celestial, el Hijo de Dios ungido con el Espíritu Santo, actuó conforme a lo indicado por el ambiente. El concepto del Señor no era natural ni religioso. Además, no se basaba en la historia. Según ella, como Rey ungido debía haber ido a la capital, a Jerusalén, porque éste es el lugar apropiado para el Rey. No obstante, fue a Galilea porque Su precursor, es decir, aquel que lo había recomendado, había sido encarcelado. Según lo esperado, era ridículo que el Rey recién ungido saliera de la capital y fuera a una región menospreciada para empezar Su ministerio real. Además, no fue al sur a, donde David fue entronizado, ni a Betsabé, donde Abraham vivió, sino a Galilea.

sábado, 28 de febrero de 2009

la carne y el Espiritu I


UNA DEFINICION PRACTICA DE LA CARNE
Lectura bíblica: Ro. 6:6; 7:17-20, 24, 25; 8:3, 6-10; 3:20
El libro de Romanos gira en torno a la vida y está compuesto de tres secciones principales. La primera sección trata de la redención; la segunda, de la vida; y la tercera, de la edificación, es decir, de la vida de la iglesia. La vida es el tema central.
Es posible que la vida sea un término familiar para muchos cristianos, pero pocos pueden definir o comprender lo que la vida significa realmente en su experiencia. Es fácil hablar de la vida en el aspecto doctrinal, pero es difícil decir algo acerca de la vida basándose en la experiencia. En estos mensajes tenemos la carga de ver qué es la vida en nuestra experiencia.
En la sección de Romanos que trata de la vida, hay dos términos clave: la carne y el espíritu. Los cristianos prestan atención solamente al Espíritu Santo, no al espíritu humano. Sin embargo, tenemos que comprender que en esta sección nuestro espíritu humano es más práctico en nuestra experiencia que el Espíritu Santo. Dos cosas son cruciales en la experiencia de vida: nuestra carne y nuestro espíritu. Por el lado negativo, tenemos que conocer la carne. Por el lado positivo, tenemos que experimentar nuestro espíritu humano, el cual está mezclado con el Espíritu divino (Ro. 8:16; 1 Co. 6:17).
LA CARNE ES EL CUERPO CORRUPTO,CONTAMINADO Y TRANSMUTADO
Es difícil definir en una forma práctica lo que es la carne. Necesitamos ver que la carne es el cuerpo corrupto, contaminado y transmutado. Originalmente, era el cuerpo creado por Dios para contener nuestro ser humano. Nuestro ser humano está contenido en nuestro cuerpo físico, y éste fue creado por Dios en un forma pura. Pero cuando el hombre cayó, Satanás en la forma del árbol del conocimiento del bien y del mal entró en el hombre. Con dicha acción Satanás entró en el cuerpo del hombre. El hombre comió del árbol del bien y del mal; y nosotros sabemos que cualquier cosa que el hombre come entra en su cuerpo físico.
Nuestro cuerpo, el cual contiene nuestro ser interior, fue creado como un vaso bueno, limpio y puro. Pero un día el enemigo de Dios vino y se inyectó en el hombre cuando éste comió de aquel árbol. El hombre comió del árbol del conocimiento, y el hecho y la realidad de ese árbol entraron en su cuerpo físico. En ese momento un elemento ajeno entró en el cuerpo del hombre. El cuerpo del hombre originalmente era puro. Pero desde que Satanás se inyectó en el hombre, el cuerpo de éste tiene otro elemento, un elemento ajeno que le fue añadido, y se ha vuelto carne. Por consiguiente, la carne tiene dos elementos: un elemento creado por Dios y el elemento que es Satanás. Este segundo elemento no es solamente algo malo que viene de Satanás o que es producido por él. Este elemento es Satanás personificado. De esta manera podemos ver que algo diferente, ajeno, algo aparte de lo que Dios creó, entró en el cuerpo del hombre. Ninguna de las enseñanzas éticas y morales que hay en la cultura y la religión mencionan este punto debido a que no tienen la revelación de lo que es la carne del hombre. Las Escrituras muestran que la carne es nuestro cuerpo contaminado y transmutado.
¿Está usted consciente de que la carne es una cosa contaminada? No importa qué tan bueno sea usted, de todos modos tiene la carne. Es posible que usted sea la mejor persona, pero su carne no es mejor que la carne de los demás. No diga que su carne es mejor que la de los demás. La carne no es más que carne. La carne suya no es buena. Quizá usted piense que es una buena persona, pero lo cierto es que su carne no es buena. Su carne fue corrompida y contaminada por Satanás desde que cierto elemento ajeno entró en usted. Esta es la razón por la cual la Biblia nos dice que la carne está llena de lujuria (Ro. 13:14; Gá. 5:16; 1 P. 2:11). Las concupiscencias están en la carne, y ésta es la totalidad de todas las lujurias. Ninguna lujuria es buena; todas son malas.
No importa cuán bueno sea usted. Puede ser todo un caballero o toda una dama, un buen muchacho o una buena muchacha, pero siempre que sea un ser humano, está dotado de una carne mala, detestable y contaminada. Nadie tiene una buena carne. Uno puede decir que ha sido salvo y santificado y que es santo. Tal vez usted sea santo, pero todavía tiene la carne. Nuestra carne ha sido corrompida con el mismo Satanás. Necesitamos nuestro cuerpo para poder existir, pero nuestro cuerpo es un cuerpo caído, transmutado, corrupto y contaminado. Hoy nuestro cuerpo es la carne.
Romanos 6:6 nos dice que nuestro cuerpo es “el cuerpo de pecado”; éste no es el cuerpo de justicia. Romanos 7:24 dice que nuestro cuerpo es “el cuerpo de esta muerte”. Hoy nuestro cuerpo no es solamente el cuerpo de pecado, sino también el cuerpo de muerte. El pecado y la muerte siempre van juntos. El pecado es el esposo y la muerte la esposa. Nunca se divorcian. La muerte siempre sigue al pecado. No era necesario que Pablo enseñara que el pecado como esposo debe amar a la muerte, y que la muerte como esposa debe sujetarse al pecado. Sin duda el pecado ama a la muerte, y la muerte siempre está sujeta al pecado. Siempre van a la par. En una reunión de la iglesia, un hermano puede sentarse al frente, mientras que su esposa está sentada atrás en la última fila. El pecado y la muerte no actúan así. Dondequiera que el pecado esté, ahí también estará la muerte.
Nuestro cuerpo es un cuerpo de pecado y muerte. ¿Ama usted su cuerpo? Necesitamos golpear nuestro cuerpo (1 Co. 9:27). Nuestro cuerpo es la carne debido a que no es puro. No importa cuánto oremos y caminemos con el Señor, tenemos que comprender que junto con nuestro ser interno esto detestable que es el cuerpo de pecado y muerte, está siempre con nosotros. Mientras estemos vivos, y hasta el día de nuestra redención, el cuerpo de pecado y muerte estará siempre con nosotros. Romanos relaciona estas tres cosas: la carne, el pecado y la muerte.
Romanos 8:2 habla de la ley de pecado y de la muerte. Se aplica una sola ley a estas dos cosas. Esto demuestra que el pecado y la muerte son realmente una sola cosa. El versículo 6 dice que la mente puesta en la carne es muerte. Donde esté la carne, allí habrá muerte. Romanos 8:3 habla de la semejanza de la carne de pecado. La carne y el pecado son una sola cosa. Debemos ver que la carne, el pecado y la muerte son tres en uno. Donde hay pecado, allí hay muerte, y donde está la carne, allí hay pecado. El pecado siempre está con la muerte, y la carne está siempre con el pecado. Estos tres nunca se separan. Si usted tiene una de estas cosas, tiene las tres. Si usted tiene muerte, tiene pecado. Si tiene pecado, tiene la carne; tenga la certeza de que tiene el pecado y la muerte. Estas tres cosas son una sola.
lsm witness lee

miércoles, 25 de febrero de 2009

permanecer


PERMANECER ENEL ÚNICO MINISTERIO NEOTESTAMENTARIODE LA ECONOMÍA DE DIOS SUJETOS AL DEBIDO LIDERAZGO EN EL MOVER DE DIOS
I. APARTARSE DEL MINISTERIOES CONTRARIO A GUARDAR LA PALABRA
Permanecer en la enseñanza de los apóstoles,el ministerio neotestamentario
Pablo, en sus epístolas, especialmente en 2 Timoteo, habló a fondo de la degradación de la iglesia. Dijo que todos los que estaban en Asia le volvieron la espalda (2 Ti. 1:15). Esto significa que las iglesias que Pablo estableció en Asia le volvieron la espalda. Los santos en esas iglesias no abandonaron a Pablo mismo como persona; más bien, se apartaron de su ministerio neotestamentario, de la enseñanza de los apóstoles que él les predicaba. Ellos abandonaron por completo lo que Pablo les había predicado, lo que les había suministrado, lo que les había enseñado y lo que les había mostrado. Lo que pasó primero en la degradación de la iglesia fue que volvieron la espalda a la enseñanza de los apóstoles. Si a todos los que estamos en el recobro del Señor hoy no nos interesara más la enseñanza de los apóstoles predicada por el hermano Watchman Nee y por mí, la iglesia y el recobro del Señor se degradarían. Permanecer en la enseñanza de los apóstoles es una gracia enorme. (Cómo ser un colaborador y un anciano y cómo cumplir con sus deberes, pág. 44, Witness Lee)
En 2 Timoteo 1:15 Pablo dice: “...Me han vuelto la espalda todos los que están en Asia”. Asia era una provincia del Imperio Romano en Asia Menor, un lugar muy lejos de Roma; Pablo estaba encarcelado en Roma, desde donde escribió esta epístola a Timoteo. Cuando Pablo afirmó que todos los que estaban en Asia le habían vuelto la espalda, ello no significa que ellos lo hubieran abandonado como persona, pues él se encontraba muy lejos de ellos. En lugar de ello, lo que este versículo quiere decir es que todos ellos se habían apartado del ministerio de Pablo. Entre las iglesias de Asia estaba la iglesia en Éfeso, la cual había sido establecida por el ministerio de Pablo, como se nos relata en Hechos 19. Ellos habían recibido el evangelio y la enseñanza que el ministerio de Pablo les había impartido, y habían sido edificados y establecidos por dicho ministerio. Pero, en la época en que Pablo se encontraba preso en Roma, ellos ya se habían apartado del ministerio de Pablo.
La Segunda Epístola de Pablo a Timoteo fue escrita por el año 68 d. de C. Treinta años después, el Señor usó a Juan para dar continuación a Su revelación divina. El Señor, pues, retornó a todas las iglesias en Asia que le habían vuelto la espalda a Pablo. Por haberse apartado del ministerio de Pablo, las iglesias en Asia fueron declinando cada vez más hasta caer en una situación de completa degradación. La degradación de las iglesias en Asia, tal como se nos relata en Apocalipsis 2 y 3, ocurrió debido a que ellas se habían apartado del ministerio apropiado. Esta degradación se inició al perder ellos su primer amor hacia el Señor, lo cual sucedió en Éfeso (2:4), y culminó en un estado de tibieza espiritual (3:16), es decir, en una situación en la que Cristo estaba ausente. El Señor, quien es la Cabeza de la iglesia, se encontraba fuera de la iglesia degradada, llamando a su puerta (3:20).
En las siete epístolas mencionadas en Apocalipsis 2 y 3, la característica sobresaliente en la degradación de las iglesias era que predominaban tres clases de enseñanzas: la enseñanza de Balaam, un profeta gentil (2:14),la enseñanza de los nicolaítas, que propugnaba el establecimiento de una jerarquía (v. 15), y la enseñanza de una mujer, una presunta profetiza, llamada Jezabel, la cual estaba llena de herejías y de fornicación (v. 20). Estas tres clases de enseñanzas se infiltraron en estas iglesias debido a que ellas habían abandonado la enseñanza del apóstol. ¿Por qué la cristiandad ha caído en tal degradación? Debido a que ellos se han apartado de la enseñanza del apóstol. Es por ello que las diferentes enseñanzas fueron introducidas en la iglesia.lsm

domingo, 15 de febrero de 2009

LA VISIÒN DE LA IGLESIA I


LA VISION DE LA IGLESIA
Si queremos ser cristianos adecuados, todos necesitamos ver un día la visión de la iglesia.
La visión de la iglesia la descuidan los cristianos más que la visión de Cristo. En doctrina la gente habla mucho de Cristo, pero aun en doctrina no habla mucho de la iglesia. Pero el Nuevo Testamento nos revela que sin la iglesia, Cristo está aislado y paralizado. Sin la iglesia, El no puede hacer nada. Lea el Nuevo Testamento otra vez desde este punto de vista y verá la absoluta necesidad y cuán importante es la iglesia para Cristo.
Podemos dividir la visión de la iglesia en cuatro partes:
EL PROFUNDO DESEO DE DIOS
Debemos ver que la iglesia es el deseo que Dios tiene en Su corazón: el Nuevo Testamento lo revela como tal. El deseo de Dios en esta era y en todo el universo es la iglesia. Su propósito en la creación fue producir una iglesia. Su propósito en la redención también fue la iglesia. En efecto, todo lo que Dios hace es para la iglesia. Toda la obra de la predicación del evangelio, toda la obra de la edificación de los santos, toda la obra de enseñar la Palabra —todos estos diversos ministerios— son para la iglesia. La predicación del evangelio no debe ser para la predicación misma, sino para la iglesia. La enseñanza de la Biblia no debe ser solamente para la enseñanza de la Biblia, sino para la iglesia. En la intención de Dios todas las obras y ministerios deben servir a la iglesia. No somos salvos para nuestra salvación personal. Lo somos para la edificación de la iglesia. La iglesia es el deseo que hay en el corazón de Dios.
Si somos profundamente impresionados con esto, ya no podremos ser indiferentes. La iglesia será suprema y esencial para nosotros. Seremos librados de conceptos erróneos y desvirtuados, y todo nuestro servicio cristiano será completamente revolucionado. Ya no sólo procuraremos traer a otros al Señor y ayudarlos a crecer y a amar al Señor, sino que haremos todo para la edificación de la iglesia. Dondequiera que estemos, todo lo que hagamos será para la iglesia.
Veamos al apóstol Pablo. Después que vio la visión celestial y su vida fue revolucionada, ¿para qué obró? Está bien claro que él sólo laboró para la iglesia. ¿Edificó su propio ministerio? No, no lo hizo. Todo lo que hizo fue para la iglesia. Si se le hubiera quitado la iglesia, Pablo no habría tenido nada que hacer.
¿Es usted una persona así? Temo que usted tenga muchas otras cosas además de la iglesia. Puede ser que usted esté haciendo una obra para el Señor, pero esa obra no se centra en la iglesia. La iglesia nos pone a prueba. La iglesia muestra dónde estamos. Necesitamos ver que el corazón de Dios se fija en la iglesia, y debemos ser gobernados como corresponde.
LSM WITNESS LEE

sábado, 24 de enero de 2009

Biografias de Cristo II


LA EXPANSION DE CRISTO
El libro de los Hechos es la expansión de esta Persona maravillosa. Es la extensión del Cristo todo-inclusivo. Este Cristo se ha extendido; era una sola Persona y ahora es miles y miles de personas. Era el Cristo individual, pero en Hechos llegó a ser el Cristo corporativo. Después de Hechos, tenemos todas las Epístolas, las cuales nos dan una definición completa de este gran Hombre maravilloso y universal. Cristo es la Cabeza, y la iglesia es el Cuerpo; éste es el Hombre universal: Cristo y la iglesia. Finalmente, tenemos el libro de Apocalipsis como consumación del Nuevo Testamento. Este libro nos da un cuadro completo del Cuerpo de Cristo, el Cristo individual incorporado a todos Sus miembros para llegar a ser la Nueva Jerusalén.
LA SECUENCIA DE LOS CUATRO EVANGELIOS
Vamos a regresar a los cuatro Evangelios. Si yo pusiera en secuencia los cuatro Evangelios, pondría al principio el Evangelio de Juan. Al leer la Biblia, muchos cristianos comienzan con el Evangelio de Juan y luego prosiguen con Lucas, Marcos y Mateo. El concepto humano es justamente el opuesto al divino, que comienza con el Evangelio de Mateo y luego pasa al de Juan; el pensamiento humano empieza con Juan y de allí regresa a Mateo. A muchos de nosotros nos gusta leer el Nuevo Testamento empezando por el Evangelio de Juan, puesto que éste es maravilloso. Es un libro de vida. Después de Juan, nos gusta leer el Evangelio de Lucas, porque es un libro acerca del Salvador y nos cuenta los muchos casos de la salvación. Luego, por supuesto, nos gusta leer Marcos, porque es breve y sencillo. Leemos Mateo al final porque es muy difícil y misterioso. No sólo es difícil de entender el capítulo uno, sino que también las parábolas presentadas en el capítulo trece y las profecías de los capítulos veinticuatro y veinticinco son difíciles. Los capítulos cinco, seis y siete, donde se encuentra el Sermón en el Monte, son especialmente difíciles. ¡Nadie puede practicarlo! Usted me golpea en la mejilla derecha y le doy la izquierda. Me obliga usted a andar una milla, y yo ando dos. Me quita el vestido, y le doy mi túnica. ¡Ya basta! ¡Sólo Jesús puede hacerlo! Por consiguiente, muchos ponen al final el Evangelio de Mateo. Juan es muy precioso. En Juan, Jesús lo es todo, y nosotros no tenemos que hacer nada. Por eso, nos gusta el Evangelio de Juan, pero no nos agrada el de Mateo. Tal vez no lo digamos claramente, pero dentro de nuestro corazón así lo sentimos. No obstante, la secuencia divina es lo mejor. Dios puso al frente el Evangelio de Mateo.

Biografias de Cristo


CUATRO BIOGRAFIAS DE LA MISMA PERSONA
Jesús es todo-inclusivo. El tiene muchos aspectos. Nadie puede agotar las palabras para decir quién es El. Aparte de Jesús, ¿quién tiene cuatro biografías escritas de Su vida? Aunque el Nuevo Testamento es un libro breve, empieza con cuatro biografías de una sola Persona, cuatro libros que nos narran la vida de Cristo.
Cada uno de nosotros tiene cuatro lados: el frente y la espalda, el lado derecho y el lado izquierdo. Si usted me ve de frente, puede ver siete orificios en mi cara. Pero si le doy la espalda, todos estos orificios desaparecen. Por el lado derecho se puede ver un pequeño orificio, y por el lado izquierdo, otro. Si quiere usted una copia exacta de mi imagen, necesita tomar una fotografía de cada lado. Así es lo que se ha hecho en el Nuevo Testamento.
¿Por qué tenemos cuatro Evangelios? Porque Cristo tiene por lo menos cuatro aspectos principales. ¡Cristo es maravilloso! Debido a que El es todo-inclusivo e inescrutablemente rico, requiere varias biografías. Mateo, Marcos, Lucas y Juan presentan diferentes aspectos de Cristo, porque cada escritor era una persona distinta. Por ejemplo, Mateo era recaudador de impuestos. Entre el pueblo judío de los tiempos antiguos, el recaudador de impuestos era una persona muy despreciada. No obstante, Mateo escribió la primera biografía de Cristo. Marcos era un hombre común y corriente, y Lucas era un médico y un gentil. Al principio, Juan era un pescador, pero con el tiempo llegó a ser un apóstol de edad avanzada y con bastante experiencia. Cada uno escribió una biografía diferente acerca del mismo Cristo. Esta Persona viviente requiere muchas biografías.