jueves, 26 de febrero de 2015

USTED ES COMO UNA BOLSITA DE TE

USTED ES COMO UNA BOLSITA DE TE...
NO VALE MUCHO HASTA QUE HA PASADO POR EL AGUA CALIENTE.

Ha fracasado o cometió un error alguna vez? Bien, entonces esta palabras son para usted. El
hecho de que haya fracasado es prueba de que no es un producto terminado. Los fracasos y los
errores pueden ser un puente y no una barricada para el éxito.

El Salmo 37:23,24 dice: 
Por Jehova son ordenados los pasos del hombre, y El aprueba su
camino. Cuando el hombre cayere, no quedara postrado, porque Jehova sostiene su mano
.
El fracaso puede parecer un hecho real pero es solo una opinión. Lo que importa no es la profundidad
de su caída sino cual es la altura de su rebote.

Theodore Roosevelt dijo: 
Mucho mejor es animarse a hacer cosas magnificas, a ganar
triunfos glorioso, aun cuando nos golpe el fracaso, que ser igual a aquellos de espíritu
pobre que ni sufren ni disfrutan mucho, pues viven en la penumbra gris que no conoce ni la
victoria ni la derrota
. Uno de los riesgo mas grandes de la vida consiste en tomar tantas
precauciones que nunca exista el fracaso ni el error.

Nadie ha logrado el éxito notorios sin haber estado en algún momento al borde del desastre. Si
ha intentado hacer algo y ha fracasado, esta en mucho mejor posición que cuando tienes éxito sin
hacer algo. La persona que no comete errores debe estar sumamente cansada de no hacer nada.
Si no comete errores, esta arriesgando menos de lo necesario.

EL ÉXITO CONSISTE EN LEVANTARSE SOLO UNA VEZ MAS QUE EL NUMERO DE CAÍDAS. El autor
Edwin Louis Cole dijo: Usted no se ahoga por caerse en el agua, se ahoga por quedarse en el agua.
Proverbios 28:13 dice: 
El que encubre sus pecados no prosperara, mas el que los confiesa y
se aparta alcanzara misericordia
.


La destrucción de su esperanza no le producirá un gran fracaso, sino que que provendrá de la
indiferencia y la apatía. La mejor manera de seguir avanzando después de un fracaso es
aprender la lección y olvidarse de los detalles.

El fracaso puede convertirse en un lastre o le puede dar alas. La única manera de salir adelante
es seguir avanzando. Si no conociéramos la verdad, veríamos que el noventa y nueve por
ciento del éxito se basa en el fracaso pasado.

Recuerde el viejo poema que dice así: 
El éxito es el fracaso al reves, el tinte plateado
de las nubes de la duda, y nunca puede uno decir cuan cerca esta, pues quizá este cerca cuando al
parecer esta lejos. 
Así que permanezca en la lucha al sentir el golpe peor; cuando las
cosas parecen empeorar, no hay que renunciar por que si Cristo esta con nosotros quien contra
nosotros. La victoria sera nuestra con Cristo como nuestro timonel.

Dios les bendiga hoy y siempre.

martes, 10 de diciembre de 2013

miércoles, 24 de abril de 2013

BIBLIA HABLADA(SALMOS DE DAVID) COMPLETO Y EN CASTELLANO VERSION REINA V...

Porque la fe viene por el oir...

                                               JESUCRISTO ES EL SEÑOR...

viernes, 13 de abril de 2012

Conocer las cosas del hombre


Lectura Bíblica

1 Corintios 2:11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

Job 32:8 Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.

Conocer las cosas del hombre

Sin importar cuán educada sea la gente del mundo, no conoce las cosas del hombre. Estas cosas no se refieren al matrimonio, la vivienda, el alimento ni la transportación. Esto se puede conocer sin la ayuda del espíritu humano y no constituye las cosas del hombre a las que Pablo se refiere en el versículo 11.

Según la Biblia, ¿cuáles son las cosas del hombre? Cuando la Biblia menciona al hombre por primera vez, habla de que éste fue hecho a imagen de Dios (Gn. 1:26). Así que, el primer aspecto de las cosas del hombre es que éste fue creado por Dios a Su imagen para expresarlo a Él. Pero el hombre cayó y se volvió pecaminoso. La mayoría de los filósofos no están conscientes de ser personas caídas. No obstante, la caída del hombre constituye un punto importante con relación a las cosas del hombre. Como personas que Dios creó y que cayeron, necesitamos arrepentirnos, ser salvos y regenerados. Esto también pertenece a las cosas del hombre. Ahora, como personas salvas y regeneradas, debemos amar al Señor, vivir por Él, expresarle y llevar a cabo Su propósito eterno. Estos son otros aspectos que figuran entre las cosas del hombre.

Las personas del mundo no conocen ninguna de estas cosas porque no ejercitan su espíritu. Si usted conversa con un profesor que no cree en estas cosas, no entenderá nada. Tal vez tenga conocimiento de las matemáticas o de la ciencia, pero no sabrá nada de las cosas del hombre. De igual manera, los médicos tienen conocimiento de la medicina y las vitaminas, pero no conocen las cosas del hombre. Antes de ser salvos, nosotros tampoco teníamos entendimiento de estas cosas porque nuestro espíritu estaba amortecido. Ni siquiera sabíamos que teníamos un espíritu humano, y por ende, nunca lo usábamos. Sin el espíritu humano, ¿cómo conoceremos las cosas del hombre? Sencillamente es imposible. No podemos conocerlas sin ejercitar el espíritu humano.tomado de lsm.org

jueves, 12 de abril de 2012

El hombre anímico


El hombre anímico

Lectura Bíblica

1 Corintios 2:14 Pero el hombre anímico no acepta las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son necedad, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

1 Corintios 15:45-46 Así también está escrito: “Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente”; el postrer Adán, Espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo anímico; luego lo espiritual.

El hombre anímico

Un hombre anímico es un hombre natural, uno que vive por su alma, y no por su espíritu. Tal hombre no recibe las cosas del Espíritu de Dios, sino que las rechaza. Los judíos religiosos, los cuales exigían señales, y los griegos filosóficos, quienes buscaban sabiduría (1:22), eran tales hombres, para quienes las cosas del Espíritu de Dios eran necedad (1:23).

Las cosas que son del Espíritu de Dios, las cuales se mencionan en el versículo 14, se refieren a las profundidades de Dios respecto a Cristo como nuestra porción. Un hombre anímico en su constitución interior no tiene la capacidad de percibir lo espiritual, y por ende, no puede conocer las cosas espirituales. Estas las disciernen, las examinan y las investigan espiritualmente las personas espirituales usando medios espirituales.

Según el contexto de 1 Corintios, un hombre anímico es uno que vive según la cultura griega. En principio, los que viven según su cultura son anímicos. Si un creyente chino vive según la ética china, el tal es anímico. Asimismo, si un hermano estadounidense vive según la moderna cultura de los Estados Unidos, el tal también es un hombre anímico. En conclusión, un hombre anímico es una persona que vive en su cultura.tomado de lsm.org

sábado, 10 de marzo de 2012

LOS DE CORAZON PURO

LOS DE CORAZON PURO

En 2 Corintios 3:16 dice: “Pero cuando su corazón se vuelve al Señor, el velo es quitado”. El velo concierne al corazón. Aquel que desea ir en pos del Señor y servirle, debe rendirle completamente su corazón. Lamentablemente, hay un problema: una vez que la persona se entrega, trae con ella no sólo su corazón, sino también su propia manera de hacer las cosas. Es imprescindible ver que Dios sólo desea nuestro corazón; todo lo demás tiene que ser desarraigado y quebrantado por El. Todo punto de vista y todo método que tengamos deberán ser quebrantados por Dios, ya que El quiere únicamente nuestro corazón. Desde el principio, Dios ha obrado con un único propósito, esto es, con el propósito de forjarse en nosotros. Por eso, El tiene que ganar nuestro corazón a fin de poder forjarse en nosotros.

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA VIDA QUE DIOS ORDENO PARA EL CRISTIANO

NUESTRA EXPERIENCIA
Lectura bíblica: Ro. 7:21; 3:23
LA VIDA QUE DIOS ORDENO PARA EL CRISTIANO
La Biblia nos muestra que Dios designó para cada cristiano una vida de pleno gozo. Esta vida tiene completa paz y no tiene barreras en su comunión con Dios, y en ninguna forma se opone a la voluntad de Dios. La vida que Dios preparó para el cristiano no tiene sed de las cosas del mundo; se aparta del pecado y tiene victoria sobre él. Es una vida santa, victoriosa y llena de poder; conoce la voluntad de Dios y tiene una comunión continua con El. Esta es la vida que Dios designó para el cristiano en las Escrituras.
Dios dispuso una vida que está escondida con Cristo en Dios. ¿Qué puede afectar esta vida? ¿Qué la puede sacudir? Así como Cristo es inconmovible, nosotros somos inconmovibles. Así como El está por encima de todas las cosas, también nosotros lo estamos. Nuestra posición delante de Dios es la misma que Cristo tiene delante de El. Nunca debemos pensar que estamos destinados a la debilidad o al fracaso. No hay cabida para tal idea según la Biblia. Colosenses 3:4 dice: “Cristo, nuestra vida”. Cristo está muy por encima de todo. Nada puede tocarlo. ¡Aleluya! Esta es la vida de Cristo.
La vida que Dios dispuso para el cristiano es una vida llena de paz y gozo; es una vida activa llena de vitalidad y de la voluntad de Dios. Pero, ¿qué clase de vida llevamos? Si no estamos viviendo la vida que Dios dispuso, necesitamos vencer y abrirnos paso en este asunto. Por consiguiente, necesitamos examinar nuestra experiencia hoy. Este no es un tema fácil de tratar. Algunas de nuestras experiencias pueden ser bastante lamentables. Pero cuando nos humillemos, veremos lo que nos hace falta y sólo entonces Dios nos concederá Su gracia.
OCHO TIPOS DE FRACASO EN EL CRISTIANO
¿Qué clase de vida llevamos? Una vida atada a la ley del pecado. “Porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo” (Ro. 7:18). Nuestra vida es una vida de fracasos, pues está atada al pecado. Dios nos dio una vida muy elevada, pero nosotros llevamos una vida de fracasos. Según nuestra experiencia y según las Escrituras, un cristiano experimenta ocho tipos de fracasos, que son en realidad, ocho tipos de pecados.
Pecados espirituales
El orgullo, la envidia y la incredulidad son pecados espirituales. Señalar los errores de los demás es un pecado espiritual; dudar de Dios y no consagrarnos a El también son pecados espirituales. Algunas personas tienen victoria sobre asuntos espirituales, pero son más los que experimentan derrota en esta área.
Anteriormente me dominaba mi orgullo. Cualquier clase de orgullo es un pecado espiritual. Todo orgullo que le impida a uno avanzar es un pecado espiritual. Una persona orgullosa no puede soportar que otros sean mejores que ella. No puede resistir ver que otros tengan más éxito en asuntos mundanos, ni que otros estén más avanzados en asuntos espirituales. Si esto sucede, hará todo lo posible para encontrar los errores del otro y avergonzarlo. La envidia es un pecado tanto en nuestra vida espiritual como en la obra del Señor.
Algunos tienen un corazón malo e incrédulo. Si se les pregunta si creen o no, dirán que no hay palabra ni frase de la Biblia que ellos no crean. Pero si se les pregunta si confían en las promesas de Dios, reconocerán que no pueden. Tan pronto sufren una pequeña prueba, se asustan desmedidamente. Les es imposible confiar en la palabra de Dios. En una ocasión la esposa de Martín Lutero se vistió de luto y le dijo que la angustia en la que él se encontraba era como si su Dios hubiese muerto.
Muchas personas no tienen una vida ni una comunión apropiadas delante de Dios. Viven de una manera descuidada día tras día. Pasan sus días sin orar ni leer la Biblia, sin ver el rostro de Dios y sin tener comunión con El. Hasta les horroriza pensar que deben tener comunión con el Señor. Esta es una vida sin Dios. Debemos ver que hemos pecado, hemos fallado y no hemos llevado una vida espiritual. Muchos nunca hemos sido diligentes en aprender las debidas lecciones de negar el yo. Muchos de nosotros nunca hemos aprendido las lecciones de poner nuestro ego a un lado.
En cierta ocasión había dos hermanos que no tenían buenas relaciones entre ellos debido a una insignificancia. Antes comían juntos y se servían del mismo plato. Uno de ellos siempre escogía para sí la mejor carne del plato. Cuando el otro lo notó, no dijo nada por varios días, pero a las dos semanas no pudo aguantar más y se apartó de su hermano. La clase de persona que usted es se manifiesta en las cosas pequeñas que hace. Me agrada mucho leer la biografía del señor Hudson Taylor. Cuando él viajaba predicando, casi siempre escogía el peor cuarto y la peor cama. Aunque esto es algo pequeño, la manera en que uno maneja estos asuntos manifiesta si uno vive o no en la presencia de Dios.

domingo, 21 de agosto de 2011

=El Buen Depósito=: Himno 247. EXPERIENCIA DE CRISTO como la buena tie...

=El Buen Depósito=: Himno 247. EXPERIENCIA DE CRISTO como la buena tie...: Tomado de " Apuntes de un cristiano " Artículo siguiente: Avanzar hacia la madurez Artículo anterior: La espada del Espíritu, EL CUAL es ...

sábado, 13 de agosto de 2011

Nacidos de Dios para ser Sus hijos


Nacidos de Dios para ser Sus hijos

La primera característica de los Dios-hombres es que son nacidos de Dios para ser Sus muchos hijos (Jn. 1:12-13; He. 2:10). Originalmente, fuimos creados sencillamente como hombres. Después de ser creados, vinimos a ser pecadores caídos. No éramos hijos de Dios. Pero, alabemos al Señor, porque según Su economía eterna, cuatro mil años después de crear a Adán, Dios salió de la eternidad y entró en el tiempo, y se hizo hombre. Este hombre es Jesucristo. En los últimos dos mil años de la historia humana, Jesucristo como Dios-hombre ha afectado al mundo entero. Hoy sigue haciéndolo, pero no lo hace por Sí mismo, sino por los miles y los millones de Dios-hombres, quienes son la producción en serie de El, el prototipo.

Aunque somos de diferentes razas y nacionalidades, por la misericordia de Dios todos hemos llegado a ser iguales: todos somos Dios-hombres. Un Dios-hombre es alguien que nació de Dios. En el cristianismo tienen la teología que afirma que nosotros los creyentes llegamos a ser hijos de Dios no por nacimiento sino por adopción. Según esta teología, no nacimos de Dios, sino que fuimos adoptados por El. Pero, según las Escrituras, nosotros los creyentes de Cristo nacimos de Dios para ser Sus hijos. Como hijos de Dios, sin duda somos Dios-hombres. Somos iguales a Aquel de quien nacimos. Sería imposible nacer de Dios y no ser Sus hijos. Puesto que somos los hijos de Dios, somos Dios-hombres.Extraido de LSM

miércoles, 27 de octubre de 2010

Catalogo de literatura 2010-2011, AV


ADQUIERE EL CATALOGO DE LITERATURA 2010-2011 ARVORE DA VIDA

jueves, 8 de julio de 2010

LEEMOS LA BIBLIA


LEEMOS LA BIBLIA
PARA TOCAR LA VIDA QUE CONTIENE

La Biblia es un libro extraordinario. Las ideas y los temas que recalca están, por lo general, fuera de nuestro alcance y además son contrarios a nuestros conceptos. Por lo tanto, cuando leemos la Biblia, debemos hacerlo despojándonos de nuestros conceptos. Debemos decirle al Señor desde lo profundo de nuestro ser: “Señor, líbrame de mis conceptos; quita mis velos para poder ver la luz pura contenida en Tu Palabra y para tocar el sentir puro que Tú tienes”.

Muchos hemos leído el Nuevo Testamento varias veces. Creo que al hacerlo nos hemos percatado de muchas enseñanzas bíblicas, pero si las examinamos detenidamente, descubriremos que la mayoría son conceptos que nosotros ya teníamos y eran parte de nuestra mentalidad. Podríamos decir que al leer la Biblia no adquirimos conceptos nuevos, salvo los que ya se encontraban en nuestra mente.

¿Por qué leemos la Biblia como si fuera un libro de ética o de moral? Porque nuestros conceptos giran en torno a lo ético y lo moral. ¿Por qué cuando leemos la Biblia, lo único que vemos es que debemos servir al Señor, laborar para El y tener celo por Sus asuntos o hacer obras para El? Esto se debe a que dichas nociones residen en nuestra mente.

Quisiera decir que si bien todos estos conceptos éticos y morales son válidos y constan en la Biblia, como por ejemplo, servir al Señor y trabajar para El, son en realidad el resultado de la vida que la Biblia contiene. Lo podemos comparar con un ramo de flores, el cual tiene cierta apariencia, forma y color; sin embargo, estas características externas son la manifestación de la vida que contienen las flores. Cada especie de vida tiene su propia esencia, fuerza y forma. Si uno permite que cierta vida se desarrolle, ésta manifestará su forma externa y su apariencia. Por consiguiente, la apariencia que se ve por fuera es la expresión de la vida que lleva por dentro.

Hoy en día cuando leemos la Biblia, es muy fácil ver la apariencia y la forma externa, pero no es fácil tocar la vida que está en lo interior. Esta es la dificultad fundamental que tenemos al leer las Escrituras. ¿Cómo podemos ver la vida que la Biblia contiene? En palabras sencillas: podemos hacerlo comiendo.extraido de lsm

miércoles, 10 de febrero de 2010

SALMO 8


SALMO 130


El Misterio de la Vida Humana


EL MISTERIODE LA VIDA HUMANA
“POR REVELACION ME FUE DADOA CONOCER EL MISTERIO”. (Nota 1)
1. EL PROPOSITO DE LA EXISTENCIADEL HOMBRE
¿Se ha preguntado usted alguna vez por qué vive en este mundo y cuál es el propósito de la vida humana? No importa qué clase de persona sea usted o cuál sea su profesión, hay algunas cosas con las cuales usted, tal como la mayoría de la gente, estará de acuerdo, esto es:
El dinero no puede satisfacer al hombre,Ni la educación puede satisfacer al hombre,Ni el placer puede satisfacer al hombre,Ni el buen éxito puede satisfacer al hombre.
¿POR QUE?
Porque usted no se ha dado cuenta todavía de:
2. EL PLAN DE DIOS
Dios tiene un plan. Este plan se relaciona totalmente con el hombre. En la Biblia este plan es llamado la economía de Dios (Nota 2).
La economía de Dios es precisamente el plan entero de Dios para el hombre. Explica el origen y el destino del hombre así como el significado de la existencia humana.
¿COMO PUEDE CONOCER USTEDLA ECONOMIA DE DIOS?
3. LAS CUATRO CLAVES
Dios ha preparado cuatro claves para que usted descubra la economía de Dios. Estas cuatro claves constan en la Biblia. Cada una de ellas es de igual importancia, e imprescindible.
Por favor, abra su corazón ahora mismo para leer silenciosa y cuidadosamente hasta el final de este folleto; entonces captará estas cuatro claves, entenderá la economía de Dios, descubrirá el propósito de la existencia del hombre y empezará una vida humana satisfactoria.
(Nota 1) Efesios 3:3(Nota 2) O, dispensación (Efesios 1:10), la cual en la lengua original es oikonomía, refiriéndose al plan de Dios.
LA PRIMERA CLAVE DIOS CREA AL HOMBRE
REVELA EL MISTERIODE LA EXISTENCIA HUMANA
1. EL HOMBRE TIENE LA IMAGEN DE DIOS
Por favor, lea el versículo siguiente:
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza...” Génesis 1:26a
La manera en que Dios creó al hombre es diferente de la manera en que creó todas las otras cosas. El creó al hombre a Su propia imagen.
Un guante es hecho conforme a la semejanza de la mano con el propósito de contener la mano.
Igualmente, el hombre fue creado a la imagen de Dios con el propósito de contener a Dios.
2. EL HOMBRE ES UN VASO
Ahora lea el próximo versículo:
Que Dios diera a conocer “las riquezas de Su gloria sobre los vasos de misericordia, que El preparó de antemano para gloria”. Romanos 9:23-24
Somos vasos para Dios.
Dios quiere ser nuestro contenido.
Tal como las botellas se hacen para contener agua, nosotros fuimos hechos para contener a Dios.
¡No es de extrañar que el conocimiento, la riqueza, el placer y los logros nunca pueden satisfacerle, porque usted fue creado para contener a Dios!
3. EL HOMBRE SE COMPONE DE TRES PARTES
Por favor, continúe leyendo el próximo versículo:
“Y vuestro espíritu y vuestra alma y vuestro cuerpo sean guardados”. 1 Tesalonicenses 5:23
El hombre es el vaso de Dios. La Biblia divide este vaso en tres partes: el espíritu, el alma y el cuerpo. Véase el esquema abajo:
El CUERPO es sencillamente el cuerpo físico. Pertenece al nivel fisiológico y tiene contacto con las cosas de la esfera material. Es la parte más superficial.
El ALMA es la facultad mental. Pertenece al nivel psicológico y tiene contacto con las cosas de la esfera mental. Es una parte más profunda.
El ESPIRITU es la parte más profunda del hombre. Pertenece al nivel espiritual y tiene contacto con las cosas de Dios.
Para los problemas del cuerpo uno puede acudir a un médico.
Para los problemas de la mente uno puede consultar a un psiquíatra.
Pero sólo Dios puede resolver los problemas del espíritu.
4. LA ECONOMIA DE DIOS
Dios quiere entrar en el espíritu del hombre,para llegar a ser su contenidoy su satisfacción.
¡Este es el propósito de la existencia humana! Usted no fue creado meramente para contener comida en su estómago ni para contener conocimiento en su mente, sino:
para contener a Diosen su espíritu.
LA SEGUNDA CLAVE EL HOMBRE CAE
REVELA EL MISTERIO DELAS DOS NATURALEZAS DEL HOMBRE:LA BUENA Y LA MALA
1. LAS DOS NATURALEZAS DEL HOMBRE
Puesto que el hombre fue hecho a la imagen de Dios, posee una naturaleza buena que corresponde a la naturaleza de Dios, con virtudes tales como veracidad, bondad, hermosura, sabiduría, amabilidad y valor.
Sin embargo, también hay una naturaleza mala en el hombre, la cual hace guerra contra su naturaleza buena. Los metafísicos chinos se refieren a esta guerra como una batalla entre la razón y la lujuria. Durante toda la historia, tanto en el Oriente como en el Occidente, los que entienden la naturaleza humana reconocen la existencia de esta naturaleza mala que la Biblia llama:
2. EL PECADO
Debido a que el pecado está en el hombre, éste es incapaz de llevar a cabo sus buenas intenciones.
A nadie le gusta ser codicioso, celoso ni asesino.
Nadie desea ser jactancioso, arrogante ni embustero.
A nadie le agrada ser irritable, licencioso ni lujurioso.
A nadie le gusta murmurar, quejarse ni maldecir.
No obstante, el hombre no puede escapar de su naturaleza mala. Por favor, lea los versículos siguientes:
“Yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo”. Romanos 7:18
“Mas si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí”. Romanos 7:20
Este es un retrato del hombre.
3. LA CAIDA DEL HOMBRE
El pecado entró en el hombre e hizo que cayera. Véase el esquema abajo:
(1) El pecado causó que el espíritu del hombre quedase en un estado de muerte:
“Y vosotros estabais muertos en vuestros delitos y pecados”. Efesios 2:1
(2) El pecado causó que la mente del hombre se rebelara:
“Y a vosotros también, aunque erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente por vuestras malas obras”. Colosenses 1:21
(3) El pecado causó que el cuerpo del hombre pecara:
“No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que obedezcáis a las concupiscencias del cuerpo”. Romanos 6:12
El hombre caído es como:
Un radio dañado que no se puede sintonizar, el cual no puede recibir ni emitir música, sino sólo un ruido sin sentido.
También él es como:
Una taza que ha caído a la basura; aunque su forma queda intacta, está completamente sucia.
4. EL HOMBRE NO PUEDE SALVARSEA SI MISMO
Durante toda la historia, el hombre ha hecho lo posible por escapar del pecado, pero se ha dado cuenta de que:
Las buenas obras no pueden salvarle del pecado.
La educación no puede salvarle del pecado.
La ética no puede salvarle del pecado.
Rezar no puede salvarle del pecado.
La religión no puede salvarle del pecado.
Este cuadro del hombre sencillamente describe la batalla entre su naturaleza buena y su naturaleza mala.
LA TERCERA CLAVE CRISTO REDIME AL HOMBRE
REVELA EL MISTERIO DE LA VIDAY LA MUERTE DEL DIOS-HOMBRE
1. ¿QUIEN ES CRISTO?
Cristo es el Salvador que Dios envió al mundo para resolver los problemas de la vida humana.
El es la corporificación del Dios Triuno.
“Porque en El habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. Colosenses 2:9
El también es Dios encarnado:
“El Verbo era Dios ... El Verbo se hizo carne y fijó tabernáculo entre nosotros ... lleno de gracia y de realidad”. Juan 1:1, 14
Por lo tanto, El es el Dios completo y el hombre perfecto. Véase el esquema siguiente:
¡El es más que un buen hombre!
¡El es más que un gran hombre!
¡El es más que un hombre moral!
¡El es más que un hombre santo!
¡El es el Dios-hombre!
2. LA MUERTE DEL DIOS-HOMBRE
Este Dios-hombre fue clavado en la cruz para efectuar la obra de redención. El murió en tres aspectos:
(1) Como el Cordero de Dios, El murió para quitar el pecado del hombre.
“... el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Juan 1:29
(2) Como la serpiente de bronce que había sido levantada, El murió para aplastar a la serpiente antigua, Satanás, y para tratar con el veneno de la serpiente, el cual está dentro del hombre: su naturaleza pecaminosa.
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”. Juan 3:14
(3) Como un grano de trigo, El murió para liberar la vida divina.
“...el grano de trigo ... muere, lleva mucho fruto”. Juan 12:24
AHORA:
¡Su muerte ha quitado el pecado que el hombre tiene, pero que no debería tener!
¡Su muerte imparte dentro del hombre la vida que él necesita, pero que no tiene!
LA CUARTA CLAVE DIOS SE IMPARTE AL HOMBRE
REVELA EL MISTERIODE LA FE EN CRISTO
1. LAS DOS TRANSFORMACIONES DE CRISTO
Dios se hizo carne, nacido como un hombre llamado Jesús. Por favor, lea el versículo siguiente:
“Y el Verbo se hizo carne, y fijó tabernáculo entre nosotros”. Juan 1:14
El Señor se hizo el Espíritu que es llamado el Espíritu que da vida, por Su resurrección de los muertos. Lea el versículo siguiente:
“El postrer Adán ... [fue hecho] Espíritu vivi- ficante”. 1 Corintios 15:45
Ya que este Espíritu es el Espíritu vivificante, El imparte a Dios con Su vida dentro de Sus creyentes.
Por tanto, la Biblia dice:
“El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida”. 1 Juan 5:12
2. LA REGENERACION DEL HOMBRE
En su primer nacimiento, el hombre obtiene la vida física.
Pero cuando el hombre recibe la vida de Dios por medio de Cristo, experimenta un segundo nacimiento, el cual la Biblia llama regeneración.
“Dios ... nos ha regenerado ... mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos”. 1 Pedro 1:3
Jesús dijo: “El que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Juan 3:3
Un cerdo no puede participar en el reino de las ovejas ni llevar una vida de oveja por educación, mejoras o reglamentos; él necesita poseer la vida de una oveja.
Del mismo modo, el hombre no puede participar en el reino de Dios ni llevar una vida divina por educación, mejoras o reglamentos; ¡él necesita recibir la vida de Dios!
3. EL SIGNIFICADO DE SER CRISTIANO
Un cristiano es uno que recibe la dispensación de Dios. Dios primero se imparte a nuestro espíritu, luego se extiende de nuestro espíritu a nuestra alma, y finalmente llena y satura nuestro espíritu, nuestra alma y nuestro cuerpo consigo mismo. La Biblia llama esta etapa final: glorificación.
“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”. Romanos 8:30
Por medio de esto, podemos ser conformados a la imagen de Cristo.
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de Su Hijo”. Romanos 8:29
¡Este es el propósito de la vida humana!
¡Este es el significado de ser un cristiano!
¡Esto es lo que Dios ha planeado para usted!
¿QUE DEBE HACER USTED AHORA?
Ahora que usted se ha dado cuenta del plan de Dios, debe hacer cuatro cosas:
1. VOLVER SU CORAZON A DIOS: ARREPENTIRSE
El arrepentimiento no es estar lleno de remordimiento.
El arrepentimiento tampoco es enmendarse.
El arrepentimiento es tener un cambio en la manera de pensar.
Anteriormente usted estaba de espaldas a Dios. Ya sea que usted hiciera el bien o el mal, usted estaba separado de Dios. Su mente estaba desviada de Dios. Ahora escuche lo que dijo el Señor Jesús:
“Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. Mateo 4:17
2. CREER: RECIBIR
Creer no es asentir con la cabeza, ni estar de acuerdo ni sólo mostrar admiración.
Si alguien le regala un reloj a usted, no es suficiente que sólo asienta con la cabeza, estando de acuerdo y que admire el reloj. Usted necesita recibirlo. Creer es simplemente recibir. Lea el versículo siguiente:
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Juan 1:12
3. CONFESAR: INVOCAR
Ser cristiano es abrir nuestro ser a Dios. El requiere que uno crea en su corazón y que confiese con su boca.
Si su corazón no cree, usted no puede ser salvo.
Si su boca no confiesa, tampoco puede usted ser salvo. Pero:
“... si confiesas con tu boca a Jesús como Señor, y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”. Romanos 10:9
4. SER BAUTIZADO: TESTIFICAR
El bautismo es un testimonio ante los hombres. Todos los creyentes deberían ser bautizados para ser salvos no sólo ante Dios, sino también ante los hombres.
El Señor Jesús dijo:
“El que crea y sea bautizado, será salvo; mas el que no crea, será condenado”. Marcos 16:16
Por medio del bautismo, Dios nos traslada del reino de Satanás al reino de Dios. Por esta razón, el Señor Jesús dijo:
“De cierto, de cierto te digo. El que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. Juan 3:5
AHORA POR FAVOR ORE:
“¡Señor Jesús! Yo soy pecador. Te necesito. Entra en mi espíritu. Quita mi pecado. Lléname para que yo tenga la vida de Dios. Te recibo ahora mismo como mi Salvador y mi vida. Me entrego a Ti. Pido esto en Tu nombre, ¡Amén!”
¡Ahora usted entiende claramente el misterio de la vida humana! ¡Que el Señor le bendiga y permita que continúe viviendo en el plan de Dios!
Si desea aprender más acerca de la economía de Dios y tener una experiencia más profunda de la salvación de Cristo, por favor, póngase en contacto con nosotros para dialogar más sobre ello.

miércoles, 3 de febrero de 2010

DIOS EXPRESAMENTE USA A JOVENESPARA CAMBIAR LA ERA


DIOS EXPRESAMENTE USA A JOVENESPARA CAMBIAR LA ERA
Debemos darnos cuenta de que muchas veces Dios hace algo en la tierra con el propósito de cambiar la era. Cuando Dios obra en la tierra, lo hace de era en era. La razón por la cual hay muchos cambios de era en la obra de Dios, se debe a que los hombres que El usa en una era frecuentemente caen y no consiguen alcanzar la meta fijada por Dios. Esto obliga a Dios a cambiar la era, es decir, a tener un nuevo comienzo en una nueva era en la que El pueda realizar aquello que se propuso.
Podemos ver muchos casos como éste en el Antiguo Testamento. Dios introducía una nueva era al hacer algo a través de ciertas personas durante un período determinado. Sin embargo, debido a la degradación del hombre, esa era pronto se convertía en una era caída y degradada. Con el tiempo se degradaba a tal grado que Dios no podía seguir adelante por medio del hombre y ya no podía hacer nada más en la tierra. Como consecuencia, Dios tenía que introducir una nueva era y sólo así podía continuar Su obra. Desafortunadamente, no pasaba mucho tiempo antes que la siguiente era se degradara nuevamente. Una vez más, Dios no podía obrar, y como resultado, tenía que introducir otra era. Al leer el Antiguo Testamento, uno se da cuenta de que una nueva era venía después que la anterior se había degradado; o sea, una era surgía sólo para desaparecer de nuevo. Después venía otra, pero también volvía a fracasar una vez más.
Me gustaría que se dieran cuenta de que la obra que Dios hace para cambiar la era, se hace siempre a través de hombres. Antes que se introduzca una nueva era, siempre hay hombres de la era anterior que Dios usa específicamente para cambiar la era. Y cada vez que Dios lleva a cabo un cambio de era, El, expresamente, usa a jóvenes. Los dos ejemplos más obvios son Samuel y Daniel.

martes, 17 de noviembre de 2009

ENTRAR EN EL REINO DE LOS CIELOS PARA GANAR EL GALARDÓN



ENTRAR EN EL REINO DE LOS CIELOS PARA GANAR EL GALARDÓN
Semana 1--- Apartados para el evangelio de Dios
Lunes --- Leer con oración: Jn 7:39; 1:12-13; Ro 1:1-4; 1 Co 15:45
“Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios” (Ro 1:1)
PREDICAR EL EVANGELIO DE DIOS
En la serie pasada del Alimento Diario, “Apartados para el Evangelio de Dios”, hablamos mucho sobre predicar el evangelio del reino. Vimos que este evangelio es el evangelio de la vida, que el Señor nos comisionó para predicar a todas las personas (Mt 24:14; Jn 3:3, 5).
En el Nuevo Testamento encontramos primeramente los cuatro evangelios, los cuales hablan del vivir del Señor Jesús. Él tuvo una vida ejemplar, y es esto lo que muchos predican; sin embargo, Su vivir no fue únicamente para establecer un modelo a seguir. Antes bien, Él murió, resucitó y se hizo el Espíritu vivificante, de manera que cuando creímos, llegamos a ser hijos de Dios.
Después de los cuatro evangelios tenemos el libro de los Hechos, que presenta a los apóstoles que son enviados para propagar el evangelio. Seguidamente, la Epístola a los Romanos, que muestra los varios aspectos del evangelio de Dios.
Aunque se le da mucha importancia a la predicación del evangelio, muchos cristianos todavía no son conscientes de la amplitud de su contenido, piensan que predicar el evangelio es sólo predicar lo que el Señor Jesús hizo por nosotros, y llevar a los pecadores a creer en Él con el propósito de que sean salvos.
Al estudiar la epístola a los Romanos, vimos que también recibimos la comisión de predicar el evangelio de Dios, así como ocurrió con el apóstol Pablo. Predicamos el evangelio porque son las buenas nuevas de Dios para todos. Cuando lo hacemos, debemos presentar el evangelio de la gracia para quienes aún no han creído, pero también debemos predicar el evangelio del reino, el evangelio de la vida, para que los que creyeron puedan crecer en vida.
Somos bienaventurados por haber recibido el evangelio de la gracia y la comisión de predicar el evangelio del reino en toda la tierra.
Punto Clave:
Comisionados para predicar el evangelio de Dios.
Su punto clave es:
Pregunta:
¿Cuál es la diferencia entre los cuatro evangelios y la epístola a los Romanos?
JESÚS ES EL SEÑOR...

Las profundidades del Nuevo Testamento


Las profundidades del Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento nos revela que el Dios Triuno se hizo carne en el Hijo con el Padre por el Espíritu para ser un Hombre. Como tal, El vivió en esta tierra por treinta y tres años y medio, sin embargo no vivió una vida humana; vivió en la vida humana. El vivió una vida divina, la vida de Dios, en la vida humana. Luego murió en la cruz con siete aspectos para terminar todas las cosas negativas en el universo y para liberar todas las cosas positivas: como el Cordero de Dios murió para tratar con nuestro pecado y nuestros pecados (Jn. 1:29; 1 Co. 15:3); como un Hombre en la carne (Jn. 1:14), murió en la forma del hombre caído, en la semejanza de la carne de pecado (Ro. 8:3), para tratar con la carne caída; como un hombre en la vieja creación, murió para crucificar nuestro viejo hombre (Ro. 6:6); El también murió como una serpiente (Jn. 3:14) para herir la cabeza de la serpiente (Gn. 3:15) y destruirla (He. 2:14) junto con su mundo satánico (Jn. 12:31), para que todos Sus creyentes tuviesen vida eterna (Jn. 3:15-16); como el Primogénito de toda creación (Col. 1:15) murió en la cruz como parte de la vieja creación para terminar toda la vieja creación; también murió como el pacificador (Ef. 2:14-15) para abolir todas las ordenanzas y las diferencias en el vivir, las costumbres y los hábitos entre todo tipo de personas; en el lado positivo El murió como el grano de trigo para liberar la vida divina (Jn. 12:24). El murió tal muerte todo-inclusiva en la cruz, por la cual despejó todo el universo y liberó la vida divina para que nosotros la recibiéramos. Luego fue sepultado y fue resucitado. El entró en un dominio nuevo, un universo nuevo, una esfera nueva. En esta esfera El ya no estaba en la carne, sino que llegó a ser neumático. El se hizo el Espíritu vivificante. En el final de los cuatro Evangelios tal Persona en Su resurrección se sopló como el Neumático dentro de Sus discípulos. De este modo, El llegó a ser la misma vida y esencia intrínseca de Sus discípulos. Estas son las mismas profundidades de lo que se revela en los cuatro Evangelios.
De los Hechos a Judas este Neumático está siempre con Su iglesia. El es el Espíritu, como el Hijo, con el Padre: la misma consumación del Dios Triuno. Antes de Su resurrección, el título “el Padre, el Hijo y el Espíritu” en Mateo 28:19 nunca había sido revelado o usado. Tal título indica que el Dios Triuno ha sido completado y consumado, y que esta consumación es el Espíritu todo-inclusivo, compuesto, vivificante y residente. El Espíritu, como el Hijo, con el Padre, está dentro de nosotros para hacer la iglesia el Cuerpo de Cristo como el reino de Dios y el templo de Dios como la casa de Dios.
Finalmente, debido a la degradación de la iglesia, este Espíritu se ha intensificado siete veces. Por lo tanto, en Apocalipsis esta Persona llega a ser los siete Espíritus que proceden del Eterno y que son del Redentor para ser la intensificación del Dios Triuno en la iglesia vencedora que se consuma en los candeleros de oro en esta era y en la Nueva Jerusalén en la eternidad venidera para que Dios finalice Su economía para tener una expresión corporativa por la eternidad. Estas son las profundidades de la revelación del Nuevo Testamento. Todos nosotros debemos meternos de lleno en estas profundidades; de otro modo, continuaremos siendo superficiales en nuestro entendimiento de la revelación central del Nuevo Testamento.
Jesús es el Señor...
lsm

Los Siete Espíritus, que proceden del Eterno


Los Siete Espíritus, que proceden del Eterno,y que son del Redentor:la intensificación del Dios Triuno
En la tercera sección, Apocalipsis, vemos los siete Espíritus que proceden del Eterno, el que era, que es y que ha de venir. Los siete Espíritus proceden del Eterno y son del Redentor (Ap. 1:4-5) para ser la intensificación del Dios Triuno en la iglesia vencedora, lo cual se consuma en los candeleros de oro y en la Nueva Jerusalén. Esta es la finalización en el libro de Apocalipsis. La intensificación del Dios Triuno en la iglesia vencedora se consuma en los candeleros de oro en esta época y en la Nueva Jerusalén en el cielo nuevo y tierra nueva en la eternidad.
El Eterno, el que es, que era y que ha de venir, es Jehová en el Antiguo Testamento. Jehová en el Antiguo Testamento es revelado en Exodo 3 como el Dios Triuno, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob (vs. 14-15). En Apocalipsis 1:4-5 el “que es y que era y que ha de venir” es Dios el Padre Eterno. “Los siete Espíritus” que están delante del trono de Dios son el Espíritu operante de Dios, Dios el Espíritu. “Jesucristo”, para Dios “el testigo fiel”, para la iglesia “el primogénito de los muertos”, y para el mundo el “soberano de los reyes de la tierra” (v. 5), es Dios el Hijo. Este es el Dios Triuno. Sin embargo, este relato de la Trinidad es totalmente diferente al relato revelado en Mateo 28:19: el Padre, el Hijo y el Espíritu. Solamente la palabra Espíritu se usa en Apocalipsis 1:4-5 y se usa en el plural: los siete Espíritus. También, el primero de la Trinidad no es el Padre sino el Eterno, el que era y que es y que ha de venir. Además, el Espíritu no es el tercero de la Trinidad sino el segundo de la Trinidad. Dios el Hijo es revelado como el Testigo fiel, el Primogénito de los muertos y el Soberano de los reyes de la tierra.
El libro de Apocalipsis revela que no hay sólo un Espíritu divino sino siete. Las iglesias Católica y Protestante respetan mucho el Credo Niceno. Ellos con frecuencia recitan este credo en su servicio dominical. El Credo Niceno, sin embargo, no incluye este punto de los siete Espíritus porque cuando fue hecho el Credo Niceno (el año 325 D.C.) el libro de Apocalipsis aún no había sido formalmente reconocido. (Apocalipsis fue reconocido de manera formal en el concilio de Cartago en el año 397 D.C.).
Los siete Espíritus son revelados en el libro de Apocalipsis como los siete ojos del Cordero (5:6). El Cordero es nuestro Salvador, Cristo, y los siete Espíritus son el Espíritu de Dios. Así que, los siete Espíritus son los siete ojos de Cristo. ¿Puede decir usted que sus ojos son una persona y que usted es otra persona? Esto muestra que el Espíritu no puede ser separado de Cristo. Apocalipsis nos revela un Cristo observante que tiene siete ojos que vigilan todas las iglesias. Los siete ojos, los siete Espíritus de Dios, son Cristo mismo que vigila todas las iglesias en esta tierra y observa su verdadera situación. Para que la iglesia venza la época oscura de hoy y la decadencia en la cristiandad de hoy, necesitamos al Espíritu de Dios intensificado siete veces.
Los siete Espíritus no sólo proceden del Eterno, sino que también pertenecen al Redentor porque los siete Espíritus proceden del trono del Eterno y los siete Espíritus son los siete ojos del Cordero. En Apocalipsis la Trinidad es los siete Espíritus que proceden del Eterno y que son del Redentor. Esta es la intensificación del Dios Triuno. Ahora tenemos tres palabras para describir al Dios Triuno en el Nuevo Testamento: corporificación, consumación e intensificación. En los cuatro Evangelios está el Dios Triuno corporificado en Jesucristo; de los Hechos a Judas está el Dios Triuno consumado en la iglesia; finalmente, en Apocalipsis está el Dios Triuno intensificado en la iglesia vencedora y consumándose en los candeleros de oro en esta edad y en la Nueva Jerusalén en la eternidad. Este es el libro de Apocalipsis, y ésta es la finalización de la economía de Dios.

lsm